Inicia un nuevo ciclo escolar y con él, nuevos proyectos, objetivos que cumplir e ilusiones, pero también para algunas personas, es un factor para experimentar estrés, que en muchas ocasiones se ve reflejado en síntomas gastrointestinales.

Algunos estudios sugieren que situaciones como el estrés, pueden cambiar la composición de la microbiota intestinal, ya que ésta tiene interacción con el cerebro, por medio de un sistema neurohumoral que integra funciones cerebrales y gastrointestinales, a lo que se la ha denominado “eje microbiota-intestino-cerebro”, el cual es bidireccional, es decir, el cerebro tiene influencia en el contenido microbiano del intestino y la microbiota intestinal influye en el cerebro y el comportamiento.

Un estudio realizado con estudiantes de medicina en Japón, en el cual se administró diariamente durante 8 semanas la bacteria probiótica Lactobacillus casei Shirota a un grupo y a otro un placebo. Al realizarse diversas pruebas, por ejemplo; medir los niveles de cortisol salival, sentimiento de estrés, evaluación de síntomas abdominales comunes, entre otras. Se observó que el consumo diario de la bacteria probiótica, proporcionaba beneficios a la salud, al prevenir síntomas gastrointestinales asociados al estrés, así como preservar la diversidad de las bacterias intestinales, también se reportó una disminución en la sensación del estrés comparado con el grupo control, así como menores niveles de cortisol salival.

En conclusión, existe una comunicación bidireccional entre el cerebro y la microbiota intestinal, por lo que se recomienda, consumir bacterias probióticas como el Lactobacillus casei Shirota en conjunto con una dieta correcta para mantener una microbiota intestinal saludable, así como realizar actividades que ayuden a reducir el estrés.

Referencias:

Collins, S. M. and Bercik, P. (2009).  The Relationship Between Intestinal Microbiota and the Central Nervous System in Normal Gastrointestinal Function and Disease. Journal of Gastroenterology, 136(6), 2003-2014. Kato-Kataoka, A., Nishida, K., Takada, M., Kawai, M., Kikuchi-Hayakawa, H., Suda, K., Ishikawa, H., Gondo, Y., Shimizu, K., Matsuki, T., Kushiro, A., Hoshi, R., Watanabe, O., Igarashi T., Miyazaki, K., Kuwano, Y., Rokutan, K. and Björkroth, J. (2016). Fermented Milk Containing Lactobacillus casei Strain Shirota Preserves the Diversity of the Gut Microbiota and Relieves Abdominal Dysfunction in Healthy Medical Students Exposed to Academic Stress. ASM Journal, Applied and Environmental Microbiology, 82(12), 3649-3658.

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