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Si bien es cierto que estamos iniciando un año lleno de retos y cada uno con múltiples oportunidades, deseos de lograr las metas planteadas y con muchos objetivos que alcanzar es casi un hecho que en el común denominador está el cuidar nuestra salud.

El realizar actividad física, alimentarnos adecuadamente y buscar el bienestar están en nuestra mente.

¡Pero! Son pocos los que consideran el cuidado del cerebro, de hecho es poco probable pensar en cuidar a ese órgano que produce millones de pensamientos. Y he aquí la importancia de hacerlo. El cerebro que conforma nuestro SNC (Sistema nervioso central) afecta directamente la microbiota intestinal de nuestro aparato digestivo, lo cual repercute de manera directa nuestros esfuerzos en el objetivo de peso ideal y estado de salud óptimo y viceversa. ¿Cómo? Sí, es correcto, como lo acabas de leer. La microbiota intestinal saludable o en desequilibrio impacta en nuestro comportamiento, según sea el caso. 

Estudios científicos han observado que alteraciones del comportamiento, como el estrés y la depresión, pueden cambiar la microbiota, dichos cambios se asocian con mayor vulnerabilidad a estímulos inflamatorios en el tracto gastrointestinal afectando el hábitat de microorganismos benéficos en el intestino y permitiendo que bacterias nocivas generen trastornos intestinales e inflamatorios. Recordemos que la microbiota intestinal es un ecosistema donde habitan microorganismos benéficos y nocivos. Y los primeros, tienen entre sus funciones, protegernos de aquellos que nos causan daño, participar en la ingesta de nutrimentos, contribuir en el metabolismo de ciertos fármacos y carcinógenos e influir en la absorción y distribución de grasas.

Otros interesantes estudios, documentan cambios en la química y el comportamiento del cerebro fueron revertidos mediante alimentación que contenía Lactobacillus; regulando varios aspectos de la actividad cerebral, incluido el estado de ánimo y el aprendizaje.

En conclusión, la comunicación cerebro y microbiota intestinal es bidireccional.

Así que, es necesario cuidar tanto nuestra microbiota intestinal alimentándose e hidratándose de forma correcta. Sin olvidar cuidar al director de orquesta, quien incesantemente dirige instrucciones a nuestro cuerpo. Y es posible cuidar nuestra mente, realizando actividades recreativas que nos resulten agradables, actividad física y descansando lo necesario, para contrarrestar el estrés o ansiedad de cada día.

De esta forma seguramente contribuiremos a la intención de vivir y disfrutar este año 2022 lleno de oportunidades, a tan sólo pocos días de haber iniciado. ¡Éxito!

Referencias:

Stepehen M. Collins and Premysl Bercik (2009) The Relationship Between Intestinal Microbiota and the Central Nervous System in Normal Gastrointestinal Function and Disease. Gastroenterology 103:2003-2014

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19457424/

Tracey Bear. Julie Dalziel, Jane Coad, Nicole Roy, Christine Butts and Pramod Gopal. (2021). The Microbiome-Gut-Brain Axis and Resilience to Developing Anxiety or Depression under Stress. Microorganisms 2021,9,723.

https://www.mdpi.com/2076-2607/9/4/723/htm

Estamos por comenzar un nuevo año y con él también nuevos propósitos, de los más importantes es el cuidado de la salud y en este tema, es muy común fijarse como meta la reducción del peso corporal, para lograrlo por lo general solamente son considerados; cambiar los hábitos de alimentación y hacer ejercicio con mayor frecuencia, pero ¿te imaginas que las bacterias que viven en nuestro intestino influyen en nuestro peso corporal?

Así es, las bacterias intestinales que conforman la microbiota intestinal, son necesarias para ciertas funciones metabólicas, por ejemplo; interviene en la recuperación y almacenamiento de energía de la alimentación, la obtención de vitaminas esenciales, absorción de micronutrientes.

Estudios científicos han observado que la composición de la microbiota intestinal de personas con obesidad comparadas con personas delgadas son diferentes. Por lo tanto, desde hace algunos años se ha reconocido el rol de la microbiota intestinal en el desarrollo de la obesidad y otras enfermedades metabólicas.

Conociendo estas bases, se han desarrollado diversos estudios al respecto, entre ellos, el trasplante de microbiota ha sido una opción, y se ha observado que: al trasplantar microbiota intestinal de personas con obesidad resultó en un aumento de la acumulación de grasa, en los sujetos que recibieron dicha microbiota, en comparación con los que recibieron un trasplante similar de donantes delgados.

En conclusión, es importante realizar acciones enfocadas al cuidado de la salud, incluyendo mantener un peso saludable, teniendo estilos de vida saludable, como una adecuada alimentación, practicar ejercicio de manera regular, así como cuidar la microbiota intestinal.

Referencias:

Rodríguez, J. M., Sobrino, O. J., Marcos, A., Collado, M. C., Pérez-Martínez, G., Martínez-Cuesta, M. C., Peláez, C. y Requena, T. (2013). ¿Existe una relación entre la microbiota intestinal, el consumo de probióticos y la modulación del peso corporal?. Nutrición Hospitalaria, 28 (1), 3-12.

Devaraj, S., Hemarajata, P. y Versalovic, J. (2013). La microbiota intestinal humana y el metabolismo corporal: Implicaciones con la obesidad y la diabetes. Acta Bioquímica Clínica Latinoamericana, 47 (2), 421-434. ISSN: 0325-2957.

¿Subimos de peso en navidad? Aún no hay suficiente evidencia para afirmar o descartar esta teoría. Pero de lo que sí estamos seguros es de que hay cambios que realizamos en nuestros hábitos de alimentación en las fiestas decembrinas.

La primera modificación es que tenemos más eventos donde se ven involucrados alimentos como: la cena de navidad, la de año nuevo, día de reyes, posadas etc.

En estos eventos, al comer con muchas personas en la mesa, existe una tendencia a imitar comportamientos y de esta manera superar nuestras cantidades comunes de consumo, esto se explica por el mecanismo fisiológico llamado neuronas espejo. 

En este tipo de cenas hay una amplia variedad de alimentos a los que no estamos acostumbrados el resto del año, por lo que podría favorecer recurrir a porciones más grandes, también las preparaciones tienen más cantidad de grasa. 

Estas modificaciones podrían favorecer darle al cuerpo mayor cantidad de energía de la que necesitamos, lo que se verá reflejado en un aumento de peso.

Para prevenirlo puedes hacer lo siguiente:

  • Tener en los demás tiempos de comida como desayuno y colaciones, platillos que incluyan verduras y frutas para equilibrar las calorías que comemos a lo largo del día.
  • Consumir alimentos que tengan probióticos como el Lactobacillus casei Shirota, pueden ayudar a mejorar el tránsito intestinal y el proceso de digestión.
  • Escucha a tu cuerpo cuando se sienta satisfecho, mastica lento y sirve porciones pequeñas. 

No dejes de lado la actividad física, intenta caminar mínimo 30 min diarios, diversas investigaciones en salud, han demostrado que el ejercicio es el factor protector con mayor evidencia en diversas enfermedades, incluida la obesidad. 

Disfruta de estas fiestas, pero sigue cuidando tu salud con el consumo de probióticos diariamente y una dieta correcta. 

¡Felices fiestas, te desea Yakult!

Referencias:

Cohen D. A. (2008). Neurophysiological pathways to obesity: below awareness and beyond individual control. Diabetes, 57(7), 1768–1773. 

Rolls, B. J., Morris, E. L., y Roe, L. S. (2002). Portion size of food affects energy intake in normal-weight and overweight men and women. The American journal of clinical nutrition, 76(6), 1207–1213.

Directrices de la OMS sobre actividad física y hábitos sedentarios: de un vistazo WHO guidelines on physical activity and sedentary behaviour: at a glance. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2020. Licencia: CC BY-NC-SA 3.0 IGO.

El sueño es un estado fisiológico, es la actividad que ocupa la tercera parte de la vida del ser humano. Dependiendo de la edad corresponden las horas de sueño, las cuales son:

  • Recién nacido: 14 a 18 horas
  • Lactante: 12 a 14 horas
  • Niño: 11 a 12 horas
  • Adulto: 7 a 8 horas

Durante el sueño la conciencia, la respuesta a estímulos y el metabolismo disminuyen, mientras que aumenta el restablecimiento de energía, eliminación de radicales libres (moléculas que dañan algunas células de los seres humanos), consolidación de la memoria, regulación endocrina (regula las hormonas), y la regulación del sistema inmunológico. Por lo que la privación, disminución o fragmentación del sueño altera todos estos procesos.

  El sistema inmunológico es la defensa del organismo ante elementos extraños o agentes infecciosos. Y se divide en dos:

  1. Inmunidad innata: es la primera línea de defensa del organismo. La activación de esta genera una respuesta inflamatoria que ayuda a contener la infección, así como promueve la recuperación.
  2. Inmunidad adaptativa: es más especializada y genera memoria contra los invasores. La activación de esta genera reconocimiento de los cuerpos extraños y la destrucción de estos, así como la generación de anticuerpos.

Cuando el sueño se ve alterado, la inmunidad adaptativa disminuye, y hay un aumento de la inmunidad innata. Por lo que el sistema de defensas no está equilibrado, por lo cual no funciona correctamente, y esto puede ser un factor de riesgo para desarrollar enfermedades inflamatorias crónicas y metabólicas. 

  En conclusión, el sueño es un factor importante para la regulación del sistema inmunológico, por lo cual es importante dormir de corrido las horas correspondientes para la edad, así como cuidar los otros factores que ayudan a mantener el buen funcionamiento del sistema inmune, y estos son: alimentación correcta, ejercicio, control del estrés y consumo diario de probióticos, como los Lactobacillus casei Shirota de los productos de Yakult.

Referencias

El 14 de noviembre, la Organización Mundial de la Salud, conmemora el “Día mundial de la Diabetes”, para crear conciencia sobre el impacto de esta enfermedad sobre la salud de las personas que viven con diabetes, además de generar prevención en la población en general. 

Por lo anterior, está publicación está dedicada a explicar la relación que tiene la alimentación y esta afección.

La Asociación Americana de Diabetes menciona que la alimentación que consume una persona que vive con diabetes es muy importante para el control de glucosa en sangre, por lo que recomienda la asesoría del profesional nutriólogo para que le ayude con un plan de alimentación, ya que no existe un plan de alimentación único. 

Para el plan de alimentación se puede incluir el uso del índice glucémico (IG), el cual es un método que clasifica a los alimentos con base a la velocidad de absorción de los carbohidratos que pueden elevar los niveles de glucosa en sangre, por lo que se clasifican en:

  • IG bajo (55 o menos), es decir que los carbohidratos contenidos en los alimentos su velocidad de absorción es lenta, por lo que eleva lentamente los niveles de glucosa en sangre, ejemplos: cereales integrales, leguminosas, la mayoría de verduras y frutas con piel y crudos, alimentos lácteo fermentados.
  • IG medio (56 a 69), es decir la velocidad de absorción de sus carbohidratos es mediana, ejemplos: arroz integral, avena cocida, verdura y frutas sin piel.
  • IG alto (70 o más), es decir la velocidad de absorción de sus carbohidratos es rápida por lo que pueden elevar rápidamente los niveles de glucosa en sangre, ejemplos: cereales refinados como pan blanco, pasta de trigo y arroz refinado, cereales de caja con azúcares añadidos, refresco, jugos clarificados, conservas, verduras y frutas cocidas. 

Finalmente, es importante señalar que los alimentos lácteo fermentados como Sofúl LT y Sofúl LT para beber tienen un IG bajo por lo que  es recomendable incluirlos en la alimentación de las personas que viven con diabetes ya que contienen Lactobacillus casei Shirota que es una bacteria probiótica que contribuye con la salud intestinal.

Referencias

Organización Mundial de la Salud. (2021). Día mundial de la diabetes 2021. https://www.who.int/es/campaigns/world-diabetes-day/2021

Asociación Americana de Diabetes. (2021). Comer bien no tiene que ser aburrido. American Diabetes Association. 

Evert A. B., Dennison M., Gardner CH. D.,W. Garvey W. T.,Lau K. H. K, MacLeod J., Mitri J., Pereira R. F. , Rawlings K., Robinson Sh., Saslow L., Uelmen S., Urbanski P. B. and Yancy W. S. Jr. (2019) Nutrition Therapy for Adults With Diabetes or Prediabetes: A Consensus Report. Diabetes Care Volume 42, 731-754. 

Asociación Americana de Diabetes. (2010). ¿Qué puedo comer? La guía de la diabetes sobre opciones de alimentos saludables. American Diabetes Association. 

El día de muertos es una tradición que se celebra en México y es reconocida a nivel mundial, en 2008 quedó inscrita en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Pero… ¿has escuchado hablar de probióticos fantasma?, Mejor conocidos como “paraprobióticos”, este término se ha propuesto para definir a las bacterias probióticas no viables, es decir bacterias muertas o inactivas, que cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio para el consumidor. Esta inactivación puede ser por diferentes métodos, por ejemplo; calor, productos químicos, rayos ultravioleta, ultrasonido, etcétera.

Una gran cantidad de estudios, respaldan los beneficios de los probióticos, que en su definición se determina que deben de estar “vivos”, sin embargo, se ha documentado que las bacterias inactivas o muertas también impactan positivamente en la salud humana, principalmente en términos de la modulación inmunológica, no obstante hace falta mayor evidencia, ya que algunos estudios observaron una actividad inmunoestimuladora más potente en bacterias vivas en comparación con células muertas. Sin embargo, es sorprendente el impacto que tienen las bacterias en nuestra salud, aun cuando han muerto.

En conclusión, si bien, se han asociado efectos benéficos de los paraprobióticos, aún hay mucho por investigar, para determinar las cepas probióticas, el método de inactivación o el uso de alimentos como transporte de los paraprobióticos, mientras tanto, sigamos cuidando nuestra salud al incluir probióticos como el Lactobacillus casei Shirota, que al llegar vivo a los intestinos contribuye a mantener la microbiota intestinal saludable.

Referencias:

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). (2020). Fiesta indígena dedicada a los muertos.

https://ich.unesco.org/en/RL/indigenous-festivity-dedicated-to-the-dead-00054

Taverniti, V. y Guglielmetti, S. (2011). Las propiedades inmunomoduladoras de los microorganismos probióticos más allá de su viabilidad (probióticos fantasma: propuesta de concepto paraprobiótico). Genes y Nutrición, 6 (3), 261-274.

De Almada, C. N., Almada, C.N., Martinez, R.C.R. y Sant’Ana, A. S. (2016). Paraprobióticos: evidencias sobre su capacidad para modificar respuestas biológicas, métodos de inactivación y perspectivas sobre su aplicación en alimentos. Tendencias en ciencia y tecnología de los alimentos, 58, 96-114. ISSN 0924-2244.

Hernández-Hernández A., Coronel-Rodríguez C. y Gil-Vázquez J.M. (2020). Novedades en probióticos: evidencias, indicaciones y seguridad. Pediatría Integral, XXIV (3), 151-165.

El cáncer más frecuente en las mujeres es el de mama, es por eso que cada año en el mes de octubre se realizan varias actividades a nivel mundial para concientizar a la población acerca de esta enfermedad.

La autoexploración es muy importante después de los 20 años de edad, te puede salvar la vida si se detecta a tiempo algún cambio en tu seno. 

Hoy hablaremos de como tienes que realizar esta medida de prevención.

Explórate 7 días después de la menstruación, si ya no tienes periodo menstrual hazlo en un día fijo del mes. Lo más importante es hacerlo periódicamente, conocer lo que es normal y cómo se sienten las mamas dependiendo del periodo del mes, la edad o de ciertas circunstancias como el embarazo.

Observa frente al espejo, deberás hacerlo con los brazos a los lados, las manos detrás de la cabeza, los codos y hombros ligeramente hacia adelante y con las manos en la cintura.

Busca cualquier cambio en la forma, tamaño o superficie de la piel. Por ejemplo: 

  • Enrojecimiento
  • Hundimientos 
  • Ulceraciones 

Toca frente al espejo o mientras te bañas con una mano en la nuca y la otra palpando alrededor de la mama y después en el centro. Busca:

  • Bolitas
  • Zonas dolorosas
  • Abultamientos o consistencia diferente al resto de la mama. 

Si encuentras cualquier anormalidad como las mencionadas no dudes en acudir al médico. 

Algunos factores que ayudan a mejorar el estilo de vida y evitar el desarrollo de esta enfermedad son:

  • Tener una alimentación saludable con un contenido adecuado de fibra 
  • Realizar actividad física diariamente y más después de la menopausia 
  • Evitar el consumo de alcohol y tabaco 

El consumo de probióticos como Lactobacillus casei Shirota es parte de un estilo saludable, no dejes de cuidar tu salud realizando los chequeos adecuados y teniendo una dieta que ayude a mejorar tu calidad de vida. 

Deseamos que cada día sean menos las mexicanas que padecen esta enfermedad y sean más las que realicen la autoexploración de forma adecuada para un diagnóstico a tiempo y de esta manera reciban un tratamiento oportuno.

Referencias:

Norma Oficial Mexicana NOM-041-SSA2-2011 para la Prevención, Diagnóstico, Tratamiento, Control y Vigilancia Epidemiológica del Cáncer de Mama .Recuperado de : http://www.cenetec.salud.gob.mx/descargas/equipoMedico/normas/NOM_041_SSA2_2011.pdf
Diagnóstico y Tratamiento de la Patología Mamaria Benigna en Primer y Segundo Nivel de Atención, México; Instituto Mexicano del Seguro Social 2011. Recuperado de: http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/240GER.pdf

La salud mental es el estado de bienestar de una persona donde es consciente de sus aptitudes, y puede realizar sus actividades cotidianas de forma productiva, para contribuir con su comunidad. (OMS, 2018)

Para mantener la salud es fundamental cuidar la microbiota intestinal, ya que actúa como regulador del eje intestino-cerebro. Este se ha estudiado desde hace unos años, ya que se ha visto que la comunicación es bidireccional; es decir que va del intestino al cerebro y del cerebro al intestino. (Scorza, C., Piccini, C., Zunino, P., 2019)

Cuando se presenta una disbiosis intestinal; es decir, el desequilibrio de la microbiota intestinal que es cuando hay más bacterias nocivas y menos benéficas; se genera una inflamación local y esto manda una señal al cerebro, y puede repercutir en la aparición de manifestaciones psiquiátricas como ansiedad, depresión, etcétera. (Castañeda, C., 2020)

El consumo de probióticos, prebióticos y una alimentación correcta, han resultado como estrategias “psicobióticas” favorables para disminuir los síntomas de los trastornos de comportamiento. Aún hace falta más investigación al respecto, pero esta relación comienza a beneficiar a las personas con estos trastornos. (Castañeda, C., 2020)

  En conclusión, el cuidado de la microbiota intestinal tiene relación con la salud mental, por lo cual se recomienda cuidarla con el consumo de probióticos y una buena alimentación. 

Referencias

El 29 de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón, esta fecha fue establecida en el 2000 por la Organización Mundial de la Salud en conjunto con la Federación Mundial del Corazón y tiene como finalidad difundir la prevención y control  de enfermedades cardiovasculares. 

La hipertensión arterial es considerada una enfermedad crónica que es un importante factor de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares (infarto al miocardio, insuficiencia cardíaca,  entre otras), además, es producida por factores genéticos, la edad avanzada, fumar, baja o nula actividad física, enfermedades crónicas como obesidad, dislipidemias (colesterol y triglicéridos altos en sangre), diabetes y la alimentación. 

En México, con base en datos proporcionados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición realizada durante el 2020, se menciona que la prevalencia de hipertensión en la población mexicana adulta es del 30%, es decir que de cada 10 adultos 3 pueden presentar esta afección, por lo que es muy importante la prevención. 

Por lo anterior, la alimentación forma parte del cuidado de la salud cardiovascular, principalmente se recomienda el consumo de grasas saludables como los ácidos grasos mono y poliinsaturados, los cuales se encuentran en los frutos secos, por ejemplo las almendras, nueces, cacahuates, avellanas, pistachos, piñones, semillas de calabaza, semillas de girasol, entre otros, también son fuente de fibra, proteínas y ácido fólico. 

La Asociación Americana del Corazón recomienda consumir una porción de 4 a 5 veces a la semana para disminuir el riesgo de enfermedad cardiovascular. 

Ejemplos de una porción: 

  • 10 piezas de almendras
  • 14 piezas de cacahuate
  • 6 mitades de nueces
  • 1 ½ cucharada de semillas de calabaza 

Además de una dieta correcta que incluya grasas saludables, es recomendable el consumo diario de probióticos como el Lactobacillus casei Shirota que pueden mantener la salud de la mircrobiota intestinal y brindar sus beneficios de manera indirecta sobre la salud cardiovascular, ya que los probióticos pueden contribuir a la prevención de esta enfermedad. 

Referencias

Organización Mundial de la Salud. (2000). Día Mundial del Corazón.

Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Sobre Covid-19. (2020). Instituto Nacional de Salud Pública. Gobierno de México. https://ensanut.insp.mx/encuestas/ensanutcontinua2020/informes.php

González-Corbella M.J. (2008). Frutos secos. OFFARM. Ámbito Farmacéutico-Nutrición. 27 (5), 100-107. https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-frutos-secos-analisis-sus-beneficios-13120524

American Heart Association. (2020). Nueces. https://www.heart.org/en/healthy-living/company-collaboration/heart-check-certification/heart-check-in-the-grocery-store/heart-check-food-certification-program-nutrition-requirements

Pérez-Lizaur A.B., Palacios-González B, Castro-Becerra A.L y Flores-Galicia I. (2014). Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes. Fomento de Nutrición y Salud A.C. 4ª edición.

Aoyagi Y., Park S., Matsubara S., Honda Y., Amamoto R., Kushiro A., Miyazaki K., and Shephard R. J. (2017). Habitual intake of fermented milk products containing Lactobacillus casei strain Shirota and a reduced risk of hypertension in older people. Beneficial microbes, 8(1), 23–29.

https://doi.org/10.3920/BM2016.0135

Inicia un nuevo ciclo escolar y con él, nuevos proyectos, objetivos que cumplir e ilusiones, pero también para algunas personas, es un factor para experimentar estrés, que en muchas ocasiones se ve reflejado en síntomas gastrointestinales.

Algunos estudios sugieren que situaciones como el estrés, pueden cambiar la composición de la microbiota intestinal, ya que ésta tiene interacción con el cerebro, por medio de un sistema neurohumoral que integra funciones cerebrales y gastrointestinales, a lo que se la ha denominado “eje microbiota-intestino-cerebro”, el cual es bidireccional, es decir, el cerebro tiene influencia en el contenido microbiano del intestino y la microbiota intestinal influye en el cerebro y el comportamiento.

Un estudio realizado con estudiantes de medicina en Japón, en el cual se administró diariamente durante 8 semanas la bacteria probiótica Lactobacillus casei Shirota a un grupo y a otro un placebo. Al realizarse diversas pruebas, por ejemplo; medir los niveles de cortisol salival, sentimiento de estrés, evaluación de síntomas abdominales comunes, entre otras. Se observó que el consumo diario de la bacteria probiótica, proporcionaba beneficios a la salud, al prevenir síntomas gastrointestinales asociados al estrés, así como preservar la diversidad de las bacterias intestinales, también se reportó una disminución en la sensación del estrés comparado con el grupo control, así como menores niveles de cortisol salival.

En conclusión, existe una comunicación bidireccional entre el cerebro y la microbiota intestinal, por lo que se recomienda, consumir bacterias probióticas como el Lactobacillus casei Shirota en conjunto con una dieta correcta para mantener una microbiota intestinal saludable, así como realizar actividades que ayuden a reducir el estrés.

Referencias:

Collins, S. M. and Bercik, P. (2009).  The Relationship Between Intestinal Microbiota and the Central Nervous System in Normal Gastrointestinal Function and Disease. Journal of Gastroenterology, 136(6), 2003-2014. Kato-Kataoka, A., Nishida, K., Takada, M., Kawai, M., Kikuchi-Hayakawa, H., Suda, K., Ishikawa, H., Gondo, Y., Shimizu, K., Matsuki, T., Kushiro, A., Hoshi, R., Watanabe, O., Igarashi T., Miyazaki, K., Kuwano, Y., Rokutan, K. and Björkroth, J. (2016). Fermented Milk Containing Lactobacillus casei Strain Shirota Preserves the Diversity of the Gut Microbiota and Relieves Abdominal Dysfunction in Healthy Medical Students Exposed to Academic Stress. ASM Journal, Applied and Environmental Microbiology, 82(12), 3649-3658.