El amor de mamá es tan grande como la cantidad de bacterias que tenemos en nuestro intestino, es decir, es inmenso.

La relación madre e hijo es muy estrecha, el regalo de poder dar vida y cuidarse mutuamente por siempre, es una tarea muy importante. El sistema inmunológico del nuevo ser humano es una pieza fundamental para su  bienestar, este es el encargado de defenderlo de microorganismos y sustancias que le puedan causar daño.

 La mamá durante el embarazo y parto influyen en el desarrollo del sistema inmune del bebé por la relación que tiene con su microbiota, hace tiempo se creía que cuando el bebé se encontraba en el vientre su intestino era estéril, hoy las investigaciones resaltan que el desarrollo de la microbiota intestinal se programa desde antes de nacer, a través de la placenta y el líquido amniótico, pero cuando el bebé nace, se enfrenta a una serie de estímulos que pueden ayudar a mejorarlo, como el tipo de contacto que se tiene con la microbiota de la madre. 

Al momento de nacer el tipo de parto es un factor importante para el desarrollo de la microbiota intestinal,  si el parto es natural, el bebé va a adquirir bacterias del canal vaginal, digestivo, urinario y la piel de su mamá, lo que va a contribuir a la maduración de su sistema inmune. Pero si es cesárea la exposición a microorganismos de la madre es mínima en ese momento, tendrá más relación con las personas involucradas en el parto y el ambiente. Pero las diferencias iniciales en la microbiota del recién nacido, según el tipo de parto, tienden a desaparecer con la lactancia, y el contacto piel a piel con la madre.  

Se ha sugerido el consumo de probióticos durante el embarazo, ya que puede mejorar la composición y función de la microbiota vaginal e intestinal de la madre, influyendo sobre todo en el desarrollo y maduración del tracto gastrointestinal del bebé.

Sabemos que no está en nuestras manos decidir el tipo de parto, pero cuidar tu salud durante el embarazo, incluyendo algún alimento que tenga probióticos, como los productos lácteos fermentados de la familia Yakult, podría ayudar a tener una microbiota intestinal sana, que podrás compartir con tu hijo, será un maravilloso regalo.

Cuida de ti y así cuidarás a los que amas.

¡Feliz día de las madres!

La Diabetes Mellitus es una enfermedad crónico-degenerativa, que se da por la secreción deficiente o ausencia de la hormona insulina, y por el exceso de glucosa en sangre a esto se le conoce como hiperglucemia (Asociación Americana de Diabetes, 2021).

Los probióticos son microorganismos vivos que aportan beneficios si se administra en cantidades adecuadas. No hacen daño a la salud y sobreviven a los jugos gástricos y biliares, para llegar vivos al intestino delgado (Garrote, A., 2017).

Los consumo de probióticos aumentan la secreción de péptido 1, este ayuda a metabolizar mejor los hidratos de carbono de la dieta, disminuye la glucotoxicidad y aumenta la sensibilidad a la insulina en las células (Estrada-Riega, I., 2019).

También se ha estudiado que el consumo de probióticos mayor a 8 semanas, trae beneficios a las personas con diabetes, como niveles de glucosa sanguínea en ayuno menores, y reducción de los niveles de hemoglobina glucosilada (HbA1c), la cual es un promedio de glucosa sanguínea de 3 meses (Estrada-Riega, I., 2019).

En conclusión, el consumo de probióticos puede contribuir a mejorar el control de la diabetes mellitus, siempre y cuando el consumo sea diario y un uso prolongado. Los probióticos en personas con diabetes se vuelven aliados en el tratamiento, ya que hacen un efecto antidiabético, todo esto siempre combinado con una correcta alimentación y tratamiento médico (Estrada-Riega, I., 2019).

Referencias

  • Asociación Americana de Diabetes. (2021). Clasificación y diagnóstico de la diabetes: estándares de atención médica en diabetes -2021. Diabetes Care, 44(1), S15-S33. 
  • Garrote A. y Bonet R. (2017). Probióticos. Elsevier, 31(2), 13-16. 

Estrada-Riega I., Vizzuett-Cienfuegos K. A., Cruz-Vidaños J.C., Ortega-Pérez A.Q., García-Domínguez R.I. y Garduño-Alanís, A. (2019). Uso de probióticos para el control glucémico en paciente con diabetes mellitus tipo 2. Revista del Hospital Juárez de México, 86(4), 202-205.

Existen algunas enfermedades que la población ha normalizado y que consideran comunes, una de ellas es la diarrea. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la define como “tres o más deposiciones sueltas o líquidas en un período de 24 horas”, además, la diarrea forma parte de un síntoma de alguna infección del aparato digestivo que puede ser causada por el consumo de agua o alimentos contaminados con bacterias, virus y parásitos o bien por una deficiente higiene, además contribuye en un déficit en la absorción de nutrimentos por lo que en los infantes promueve la pérdida de peso y desnutrición, además es una causa de muerte en todo el mundo y en nuestro país no es la excepción, por lo que, las enfermedades diarreicas siguen siendo causa de muerte en niños menores a 5 años. 

Para la prevención de esta enfermedad es importante seguir medidas de higiene en la preparación de alimentos y consumo de agua potable, además de señalar que existe evidencia científica que sustenta que el consumo de probióticos puede ayudar a la prevención y cuando está instaurado el proceso diarreico, además de la rehidratación, pueden contribuir en la reducción de la duración y la frecuencia de las deposiciones.

Por último, haciendo énfasis en la importancia de la prevención, hay un estudio científico donde se menciona que el consumo diario de la bacteria probiótica Lactobacillus casei Shirota, puede contribuir en la prevención de la diarrea. Así que si hay niños en tu familia te recomendamos consumir diariamente Yakult, que es un producto a base de leche fermentada que contiene estos probióticos.

Referencias

Organización Mundial de la Salud. (2017). Enfermedades diarreicas. Recuperado de: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/diarrhoeal-disease

Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2020). Características de las defunciones registradas en México durante el 2019. Comunicado de prensa Número 480.

Allen S. J., Martinez E. G., Gregorio G. V. y Dans L. F. (2010). Probiotics for treating acute infectious diarrhoea. The Cochrane database of systematic reviews, 2010(11), CD003048. 

Sur D., Manna B., Niyogi S. K., Ramamurthy T., Palit A., Nomoto K., Takahashi T., Shima T., Tsuji H., Kurakawa T., Takeda Y., Nair G. B. y Bhattacharya S. K. (2011). Role of probiotic in preventing acute diarrhoea in children: a community-based, randomized, double-blind placebo-controlled field trial in an urban slum. Epidemiology and infection, 139(6), 919–926. 

A lo largo del tubo digestivo existen bacterias y la boca no es la excepción. Cuando comemos, restos de comida se quedan en la cavidad bucal y las bacterias presentes son capaces de producir ácido a partir de esos restos, principalmente de los azúcares, esto hace que el pH disminuya, si el ambiente es ácido por periodos prolongados, favorece la desmineralización del esmalte dental, lo que podría iniciar la formación de caries.      

La caries dental es una enfermedad común, suele presentarse desde la infancia. De acuerdo al Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Patologías Bucales SIVEPAB 2019, la prevalencia de caries en la infancia y adolescencia es de 85.7%, y en población mayor a 40 años superior a 95%, por lo que es importante hacer conciencia en la prevención de este padecimiento y el cuidado de la salud bucal.

En la salud bucal, así como en otras áreas de la salud, se buscan nuevos tratamientos para prevenir y tratar enfermedades. Respecto al padecimiento de caries, en un estudio se observó que el consumo de Lactobacillus casei Shirota, bacteria probiótica que se encuentra en los productos Yakult, influye en el aumento de pH de la biopelícula, conocida comúnmente como placa dentobacteriana. También se registraron cambios en la cantidad de bacterias relacionadas con la caries, sin embargo, la estructura general de la microbiota oral no se vio afectada. Estos hallazgos podrían resultar beneficiosos para la salud bucal, pero se requieren más investigaciones para comprender los efectos de los probióticos en la microbiota de la placa dental.

En conclusión, es importante cuidar la salud bucal, por lo que se recomienda, mantener una higiene bucal adecuada, realizando el cepillado después de comer, para retirar los restos de comida, evitar el consumo excesivo de azúcares simples, así como consumir bacterias probióticas como el Lactobacillus casei Shirota, que además de mejorar la microbiota intestinal, puede ayudar a mejorar la salud bucal.

Referencias

Pedro-Núñez, D. y García-Bacallao, L. (2010). Bioquímica de la caries dental. Revista Habanera de Ciencias Médicas, 9(2), 156-166.  

Lomelí-Buyoli G., Mejía-González A.M. y Rodríguez-González K.G. (2020). Resultados del sistema de vigilancia epidemiológica de patologías bucales. SIVEPAB 2019. México: Secretaría de Salud.

Hu, X., Huang, Z., Zhang, Y., Hong, Y. y Zheng, Y. (2019). Efectos de una bebida probiótica que contiene Lactobacillus casei cepa Shirota sobre la microbiota de la placa dental. Journal of International Medical Research, 47(7), 3190–3202. 

Así como tu canción favorita tiene ritmo, tu cuerpo tiene el suyo, este está sincronizado con el ciclo de luz día-noche, y se le llama ritmo circadiano (del latín circa y diem, alrededor de un día) que alinea las funciones biológicas.

La presencia o ausencia de luz influye en el cuerpo, cuando oscurece nos da sueño, sabemos que es momento de descansar. Dormir es necesario para que el cuerpo se recupere. Pero ¿Qué pasa cuando modificamos nuestras horas de sueño? 

En la actualidad gracias a los avances tecnológicos y cambios en nuestro estilo de vida, como trabajar desde casa sin un horario fijo o la exposición a luz artificial, pasamos más tiempo despiertos y modificamos nuestros horarios de alimentación. 

El dormir poco, está relacionado con un estilo de vida más acelerado y ser propensos a padecer obesidad, ya que se tiene menos tiempo para un sueño reparador y más horas para comer de una forma desorganizada. Por ejemplo: saltándose el desayuno o incluyendo más alimentos ricos en grasa durante la tarde/noche. 

Lo que nos lleva a una situación de estrés y una mala alimentación, recientemente se ha estudiado la relación entre el sueño disminuido y el cambio de la microbiota intestinal, observándose modificaciones en la forma en que se relacionan las bacterias que están en nuestros intestinos.

Dormir es muy importante para tu salud intestinal, por eso vigila tus horas de sueño y tu consumo diario de probióticos.

En esta pandemia hemos modificado nuestro estilo de vida y se ha vuelto difícil respetar un horario para dormir, opta por tomar hábitos que contribuyan a mantener tu salud intestinal.

  • Intenta dormir 8 horas diarias. 
  • Consume probióticos como el Lactobacillus casei Shirota que llega vivo a tu intestino.
  • Deja el celular dos horas antes de dormir para que su luz no afecte tu conciliación de sueño.
  • Si haces home office respeta tu horario laboral, no trabajes hasta la madrugada. 
  • Al trabajar por las noches frente aparatos electrónicos, prefiere verduras o frutas como snack para mitigar el hambre.

Referencia 

Chamorro R., Farias R., y Peirano P. (2018). Regulación circadiana, patrón horario de alimentación y sueño: Enfoque en el problema de obesidad. Revista chilena de nutrición45(3), 285-292. 

Liu Z., Wei Z. Y., Chen J., Chen K., Mao X., Liu Q., Sun Y., Zhang Z., Zhang Y., Dan Z., Tang J., Qin L., Chen J. H., y Liu, X. (2020). Acute Sleep-Wake Cycle Shift Results in Community Alteration of Human Gut Microbiome. mSphere5(1), e00914-19. 

Merino-Andreu M., Álvarez-Ruiz de Larrinaga A., Madrid-Pérez J.A., Martínez-Martínez M.A., Puertas-Cuesta F.J., Asencio-Guerra A.J., Romero Santo-Tomás O., Jurado-Luque M.J., Segarra-Isern F.J., Carnet-Sanz T., Giménez-Rodríguez P., Terán-Santos J., Alonso-Álvarez M.L. García-Borreguero D., Barriuso-Esteban B. (2016) Sueño saludable: evidencias y guías de actuación. Documento oficial de la Sociedad Española de Sueño. Revista de Neurología  63 (2), S1-S27.

En los últimos años la comunidad científica ha puesto atención a los alimentos funcionales ya que se ha identificado que contienen ingredientes bioactivos que brindan beneficios a la salud, dentro de este grupo de alimentos se encuentran los alimentos o productos que contienen probióticos y las isoflavonas. 

En primer lugar, se revisarán los beneficios del consumo de las isoflavonas las cuales se pueden obtener del consumo de la soya. Además, es importante mencionar que estas sustancias son un tipo de fitoestrógenos que son sustancias similares a los estrógenos (hormonas sexuales femeninas), por lo que su principal beneficio se centra en disminuir la sintomatología del climatérico, principalmente los vasomotores como sofocos y sudoración.

El contenido de isoflavonas de la soya están constituidas por 50% de genisteína, 40% de daidzeína y 10% de gliciteína, sin embargo, para poder obtener su bioactividad la daidzeína debe ser metabolizada por la microbiota intestinal saludable para obtener equol, que es el metabolito de las isoflavonas con mayor actividad.

En un estudio reciente donde se dió a consumir un alimento de soya fermentado con Lactobacillus casei Shirota a mujeres japonesas se observó que esta bacteria probiótica contribuye con la biodisponibilidad de la daidzeína obteniendo sus beneficios, sin embargo, en México este tipo de productos no se comercializan se recomienda consumir la bacteria probiótica más productos de soya.

En resumen, es muy importante contar con una microbiota intestinal saludable, para ello  es recomendable incluir el consumo de probióticos como el Lactobacillus casei Shirota que además de brindar sus beneficios de mantener saludable la microbiota intestinal, mejorar la digestión, estimular el sistema inmune a nivel gastrointestinal, prevenir infecciones gastrointestinales y mejorar los síntomas del estreñimiento, puede contribuir con la biodisponibilidad de la daidzeína y favorecer en el tratamiento de la mujer en el climaterio.

Referencias

Suárez-Sanz (2003). Soja y menopausia. Nuevas aportaciones. Farmacia Profesional, 17 (7), 48-53.

Martín-Salinas C. y López-Sobaler A.M. 2017. Beneficios de la soja en la salud femenina. Nutrición Hospitalaria, 34:4

Murota K., Nakamura Y. y Uehara M. (2018). Flavonoid metabolism: the interaction of metabolites and gut microbiota. Bioscience, Biotechnology, and Biochemistry, 82:4, 600-610.Nagino T., Kano M., Masuoka N., Kaga C., Anbe M., Miyazaki K., Kamachi K., Isozaki M., Suzuki C., Kasuga C. y Tanaka A. (2016). La ingesta de una bebida de leche de soja fermentada que contiene niveles moderados de isoflavonas agliconas mejora la biodisponibilidad de las isoflavonas en mujeres japonesas premenopáusicas sanas: un ensayo cruzado de dosis única, doble ciego, controlado con placebo. Biociencia de la microbiota, alimentación y salud , 35 (1), 9-17.

El 6 de abril se celebra el día internacional del deporte para el desarrollo y la paz, el cual fue creado a partir del 2001 por la Organización Mundial de la Salud y celebrado por primera vez en 2014.

El deporte y la actividad física son ejercicios para cualquier edad, sirven para fomentar valores y trabajo en equipo, para desarrollar fortalezas y capacidades, así como un estilo de vida saludable.

Parte de un estilo de vida saludable es mantener en equilibrio nuestra microbiota intestinal. La microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos vivos que residen en el intestino delgado. El ejercicio junto con una alimentación correcta pueden prevenir cambios en las formas de las vellosidades de los intestinos, mejorar la diversidad microbiana y aumentar el número de bacterias benéficas.

La actividad física y la microbiota intestinal saludable también previenen enfermedades como sobrepeso u obesidad, diabetes mellitus tipo 2, síndrome metabólico, disminuye inflamación y riesgo de cáncer. La alimentación también influye en nuestra microbiota intestinal, y es importante complementar con el consumo de probióticos para que haya más bacterias benéficas que nocivas en nuestro organismo.

En conclusión, el ejercicio físico ayuda al bienestar de las personas, al contribuir con la prevención de enfermedades y mejorar la microbiota intestinal, junto con una buena alimentación y el consumo diario de probióticos. Cuando se logra un equilibrio personal y comunitario, se genera un ambiente de paz.

Referencias

El 20 de marzo se celebra el día internacional de la felicidad, así fue proclamado por las Naciones Unidas desde el año 2013, con el objetivo de reconocer la importancia que tiene la felicidad en los seres humanos y su inclusión en el desarrollo de las políticas públicas de todos los gobiernos del mundo.

Hablar de felicidad podría ser subjetivo, ya que es un sentimiento individual, tal vez has escuchado que la felicidad está en nuestro interior, pero ¿te imaginas qué nuestros intestinos están relacionados con las emociones?

El aparato digestivo está cubierto por una red de unos cien millones de neuronas, por lo que algunos científicos lo han denominado “segundo cerebro”, el cual, según estudios recientes, influye en el estado de ánimo, carácter y hasta en el ritmo del sueño.  

La serotonina es una hormona ligada a la sensación de bienestar y felicidad, la mayor parte de esta hormona presente en el cuerpo proviene del tracto gastrointestinal, se ha registrado evidencia que las bacterias que conforman la microbiota intestinal estimulan la producción de serotonina. 

Algunas investigaciones han estudiado el efecto de los probióticos en el estado de ánimo, la conducta, ansiedad y las conductas depresivas. También un estudio sugiere que el consumo de Lactobacillus casei Shirota, puede prevenir la hipersecreción de cortisol, así como disminuir síntomas físicos asociados al estrés.

Finalmente es importante mencionar que las investigaciones en esta área tienen muchas interrogantes por descubrir, a pesar de que existe evidencia científica sobre el consumo de probióticos en padecimientos relacionados al estrés, aún faltan más estudios para poder definir el tipo de bacteria benéfica que se puede utilizar en cada enfermedad.   

Celebra la felicidad haciendo lo que te gusta, cuidando de ti.

Referencias

Organización de las Naciones Unidas. Día internacional de la felicidad, 20 de marzo. Recuperado en marzo 2021: https://www.un.org/es/observances/happiness-day

Gershon, MD. (1999). El segundo cerebro: una comprensión nueva e innovadora de los trastornos nerviosos del estómago y el intestino (1ª. ed.) Nueva York, NY: Harper Perennial. 

Yano J. M., Yu K., Donaldson G. P., Shastri G. G., Ann P., Ma L., Nagler C. R., Ismagilov R. F., Mazmanian S. K., and Hsiao E. Y. (2015). Indigenous bacteria from the gut microbiota regulate host serotonin biosynthesis. Cell, 161(2), 264–276

Zheng P., Zeng B., Zhou C., Liu M., Fang Z., Xu X., Zeng L., Chen J., Fan S., Du X., Zhang X., Yang D., Yang Y., Meng H., Li W., Melgiri N. D., Licinio J., Wei H., and Xie P. (2016). Gut microbiome remodeling induces depressive-like behaviors through a pathway mediated by the host’s metabolism. Molecular psychiatry, 21(6), 786–796. 

Takada M., Nishida K., Kataoka-Kato A., Gondo Y., Ishikawa H., Suda K., Kawai M., Hoshi R., Watanabe O., Igarashi T., Kuwano Y., Miyazaki K., and Rokutan, K. (2016). Probiotic Lactobacillus casei strain Shirota relieves stress-associated symptoms by modulating the gut-brain interaction in human and animal models. Neurogastroenterology and motility: the official journal of the European Gastrointestinal Motility Society, 28(7), 1027–1036. 

Para formar un nuevo ser humano se necesitan 23 pares de cromosomas, que determinan diferentes aspectos como nuestro sexo o el color de nuestros ojos, pero en algunos casos, por una razón que aún es desconocida por la medicina aparece un cromosoma extra en el par 21, lo cual da como resultado el diagnóstico de síndrome de Down. 

Hay que aclarar que no es una enfermedad como se pensaba hace algunos años, sino una condición genética y los avances en la ciencia han mejorado su calidad de vida. 

 La salud de las personas con síndrome de Down debe centrarse en la formación y mantenimiento de un estilo de vida saludable, lo ideal es que la dieta tenga variedad de alimentos en proporciones equilibradas para el buen funcionamiento del organismo, otro punto importante es alentar la autonomía e independencia en la elección de sus alimentos.

El estreñimiento, es una afección muy frecuente en el síndrome de Down, requiere  atención en las estrategias nutricionales que se adoptarán para solucionarlo. Es fundamental garantizar el buen funcionamiento del intestino, para la absorción necesaria de los nutrientes y para asegurar que la microbiota esté en equilibrio, con el fin de favorecer la inmunidad, ya que en ellos se encuentra del 70% al 80% de las células inmunitarias del cuerpo. 

El consumo cotidiano de probióticos, como parte de un estilo de vida saludable, puede ayudar a mejorar el proceso de digestión, por ejemplo; el Lactobacillus casei Shirota genera ácido láctico y este favorece los movimientos intestinales, facilitando así la evacuación de heces , por lo tanto, en caso de padecer estreñimiento, puede disminuir los síntomas y mejorar la microbiota intestinal. 

Años atrás, no se conocía mucho sobre esta condición, y personas que la presentaban sufrían complicaciones de salud graves, pero se ha buscado cambiar esto, a través de la concientización de los beneficios de un estilo de vida saludable y la capacidad de la toma de decisiones de las personas que tienen síndrome de Down. Este 21 de marzo se conmemora el día mundial del síndrome de Down, seamos incluyentes y fomentemos su autonomía e independencia en su alimentación.

Referencias 

Silva de Melo A. y da Costa Maynard D. (2018). Perfil nutricional: um olhar sensível e interdisciplinar para crianças e adolescentes com Síndrome de Down. CENTRO UNIVERSITÁRIO DE BRASÍLIA. Brasil.

De Godoy-Duarte L.C. y  Melo Araujo de Moura- Lima, C. (2018). Importância do acompanhamento nutricional na expectativa de vida de portadores de Síndrome de Down. CENTRO UNIVERSITÁRIO DE BRASÍLIA. Brasil.

El 11 de marzo se celebra el día mundial del riñón, en el cual se mencionan nuevos tratamientos y estrategias de autocuidado para mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades renales y sus familias.

La enfermedad renal es el conjunto de enfermedades que afectan la estructura y función de los riñones. Las personas de edad avanzada tienen mayor probabilidad de padecerla, aunque también existe un incremento en personas con diabetes, hipertensión, obesidad y/o enfermedades cardiovasculares.

Los estilos de vida poco saludables como dieta con exceso de proteínas, consumo de grasas saturadas, sedentarismo, consumo de cigarro y el consumo de alcohol, hacen que la enfermedad renal sea de las principales causas de enfermedades y mortalidad en el mundo.

Los pacientes con enfermedad renal presentan una disminución de bacterias benéficas y un aumento de bacterias nocivas en los intestinos. Las bacterias nocivas contribuyen al aumento de urea, la cual en grandes cantidades no se puede desechar correctamente por la orina y el sudor, y se acumula generando daño renal.

En una investigación señalan que los Lactobacillus casei Shirota son una bacteria probiótica que, en cantidades mayores a 16 mil millones, pueden contribuir a la disminución de más del 10% de la producción de urea en los pacientes con enfermedad renal.

En conclusión, para contribuir a tener una mejor calidad de vida los pacientes con enfermedad renal se les recomienda:

  • Tomar un Yakult 40 LT diario, ya que contiene más de 40 mil millones de Lactobacillus casei Shirota.
  • Asistir con un especialista en nutrición renal para que le brinde plan de alimentación individualizado.
  • Hacer actividad física.

Referencias

  • Bencomo Rodríguez, O. (2015). Enfermedad Renal Crónica: prevenirla, mejor que tratarla. Revista Cubana de Medicina General Integral, 31(3). 
  • Miranda-Alatriste, P. V., Urbina-Arronte, R., Gómez-Espinosa, C.O. y Espinosa-Cuevas, M. A. (2014). Effect of probiotics on human blood urea levels in patients with chronic renal failure. Revista Nutrición Hospitalaria, 29(3). 582-590.